Ir al contenido


Abogado Carlos Contreras Telias

Litigación Civil y Comercial Patrimonial


Cuando los conflictos empresariales llegan a tribunal, contar con un abogado litigante que entiende el negocio marca la diferencia. 

Carlos tiene una larga trayectoria representando a empresas en juicios civiles y comerciales de contenido patrimonial: incumplimientos contractuales, resoluciones, nulidades, indemnizaciones de perjuicios y toda controversia que afecte los activos de la empresa. 

Su doble formación jurídica y en gestión empresarial le permite comprender el impacto financiero real de cada litigio, diseñar estrategias procesales alineadas con los objetivos del negocio y anticipar el costo-beneficio de cada decisión judicial antes de tomarla.

Demandar no siempre es la primera ni la mejor opción. Carlos evalúa cada caso con criterio empresarial (formación MBA) además del legal: ¿cuánto es el monto en disputa?, ¿tiene el demandado bienes para pagar?, ¿qué tan sólida es la prueba disponible?, ¿cuánto costará el proceso en tiempo y honorarios?

 Si tras ese análisis la demanda es viable y rentable, actúa con toda la fuerza procesal disponible. Si no, le ofrecerá alternativas como la mediación, la negociación directa o la transacción judicial, que muchas veces generan mejores resultados en menos tiempo.

Un juicio civil patrimonial es aquel en que se discute el pago de dinero, el cumplimiento de un contrato, la resolución de un negocio jurídico o la reparación de un daño económico. 

En Chile, un juicio ordinario de primera instancia puede durar entre 1 y 3 años, dependiendo de la complejidad del caso y la carga del tribunal. 

Si hay apelación a la Corte de Apelaciones, puede sumar 6 a 18 meses adicionales. 

Carlos gestiona activamente cada causa para acortar los plazos al máximo y mantiene a su cliente informado en cada etapa del proceso.

Sí, en Chile los contratos verbales son válidos y exigibles. 

El desafío es probatorio: sin un documento escrito, hay que acreditar la existencia del contrato y sus condiciones mediante testigos, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, transferencias bancarias, facturas u otros indicios. 

Carlos analiza la prueba disponible antes de recomendar demandar. 

En muchos casos, los registros digitales son suficientes para sustentar una demanda sólida. El consejo práctico: siempre formalice sus acuerdos por escrito para evitar estas situaciones.

Las costas son los gastos del proceso judicial (tasas, honorarios del abogado contrario, gastos periciales, etc.). 

En Chile, el juez puede condenar en costas a la parte que pierde el juicio si considera que actuó sin fundamento plausible. Si la parte perdedora actuó de buena fe con argumentos razonables, el tribunal puede eximirla del pago. 

Carlos le explica desde el inicio la exposición al riesgo de costas en su caso específico, para que tome una decisión informada antes de litigar.í, en Chile los contratos verbales son válidos y exigibles.

En litigación civil de empresa, Carlos trabaja habitualmente con un esquema combinado: un honorario base que cubre la gestión del proceso, más un porcentaje de éxito acordado sobre lo recuperado o el valor del asunto. Este modelo alinea los incentivos del abogado con los del cliente: a Carlos le interesa ganar tanto como a usted. 

Los montos exactos se acuerdan en la consulta inicial ($40.000, presencial o Zoom) y siempre existen facilidades de pago para adaptar el servicio a la realidad económica de cada empresa.


   Hablemos